Para profesionales con marca personal

Dejá de perder consultas mientras estás vendiendo y haciendo delivery al mismo tiempo.

Tus consultas se enfrían en las primeras horas: nadie responde rápido porque estás adentro de otra reunión. Un agente filtra y califica cada consulta apenas entra —respuesta inmediata, seguimiento—, y yo centralizo toda la información, implemento el mejor flujo posible y lo ajusto a mano para que rinda al máximo y nunca suene a algo automático. El filtro trabaja solo; vos entrás a cerrar.

Sin contratos largos. Yo me encargo de todo.

¿Te pasa esto?

No es que te falten consultas. Es que se te enfrían.

Si tres de estas cuatro te resultan familiares, el problema no es tu marketing: es lo que pasa entre que alguien te escribe y vos podés contestarle.

Contestás tarde y ya es tarde

Ves la consulta a la noche, pensás “mañana la respondo” y cuando escribís te dicen que ya arreglaron con otro.

Tu agenda se llena de gente que no compra

Das llamadas de 40 minutos a quien no tiene presupuesto, ni urgencia, ni decisión. Tiempo que sale de tu delivery.

Repetís las mismas tres preguntas

“¿Qué necesitás?”, “¿para cuándo?”, “¿ya trabajaste con alguien?”. Todos los días, a mano, uno por uno.

Las consultas viejas no vuelven nunca

Quedan enterradas entre WhatsApp, mail, Instagram y una libreta. Nadie hace seguimiento porque nadie tiene tiempo.

Método

De auditoría a monitoreo continuo

  1. Auditoría

    Mapeo tus fuentes de consultas, tiempos de respuesta reales y dónde se cae la conversión.

  2. Diseño del flujo

    Defino qué pasos se automatizan, qué se decide en cada uno y en qué punto entrás vos a supervisar.

  3. Implementación

    Construyo, pruebo con consultas reales y lo dejo activo.

  4. Monitoreo continuo

    Reviso el desempeño cada mes y ajusto la calificación según lo que terminás cerrando.

Lucas Prego

Sobre mí

Soy Lucas: ingeniero informático y dueño de agencia.

Ingeniero informático, programo hace 11 años y estoy especializado en automatización. Además tengo una agencia: sé qué es un buen prospecto porque los generé. Esa mezcla es rara —la mayoría sabe de marketing o de código, no las dos.

  • Ingeniero informático: arquitectura, integraciones y código propio, no plantillas.
  • Recorrido en marketing: sé distinguir un prospecto calificado de uno que hace ruido.
  • Servicio personalizado: trabajo mano a mano con cada cliente, de principio a fin.
  • Vos no te ocupás de nada: yo me encargo de todo, de punta a punta.

Cómo trabajo

Tres fases. Empezás por una llamada gratuita y escalás solo si funciona.

Nada de proyectos eternos. Todo arranca con un diagnóstico sin costo: ahí vemos si tiene sentido avanzar y con qué alcance.

  1. 01

    Diagnóstico

    Gratis · llamada de 30 min

    Reviso tu flujo de consultas de punta a punta y te muestro exactamente dónde y por qué se están enfriando. Sin compromiso.

  2. 02

    Implementación

    Funcionando en 3 a 4 semanas

    Construyo el sistema de calificación y respuesta y lo dejo corriendo. El alcance depende de cuántos canales de consulta tengas y de si ya usás un CRM o hay que centralizar todo desde cero.

  3. 03

    Mantenimiento

    Mensual · sin permanencia

    El flujo no se queda quieto: cada mes reviso cómo viene calificando, ajusto los criterios según lo que terminás cerrando y sigo puliendo el sistema para que rinda más.

Preguntas frecuentes

Lo que todos me preguntan antes de arrancar

¿Mis clientes se van a dar cuenta de que les responde un sistema?

No se trata de fingir que sos vos. El sistema responde rápido, hace las preguntas justas para entender qué necesita la persona y le deja claro cuál es el siguiente paso. Yo leo las conversaciones reales y ajusto el tono a mano hasta que suene a tu marca. En cuanto la consulta tiene fit, entrás vos.

¿No pierdo el trato personal, que es justamente mi marca?

Al revés. Hoy el trato personal llega tarde, o directamente no llega. Lo que se automatiza es la parte que igual no estás haciendo: contestar a los cinco minutos, hacer las mismas tres preguntas de siempre y seguir a quien no respondió. Tu tiempo se corre a donde sí importa: la conversación con alguien que ya está calificado.

¿Necesito tener un CRM?

No. Si ya usás uno, integro el flujo ahí. Si no, armo el lugar donde queden centralizadas todas las consultas. La idea es justamente que dejes de tener prospectos repartidos entre WhatsApp, mail, Instagram y una libreta.

¿Cuánto cuesta?

Depende del alcance: no es lo mismo un canal de entrada que cinco, ni un flujo simple que uno integrado a tu operación. Por eso el diagnóstico es gratis. En esa llamada de 30 minutos vemos qué necesitás realmente y te paso un número cerrado, sin sorpresas. Si el alcance no justifica la inversión, te lo digo ahí mismo.

¿Cuánto tarda en estar funcionando?

Entre 3 y 4 semanas desde que arrancamos. La primera parte es auditoría y diseño del flujo; el resto es construcción, pruebas con consultas reales y ajuste antes de dejarlo activo.

¿Cuánto trabajo me va a llevar a mí?

Prácticamente nada. Necesito una llamada inicial, acceso a tus canales de consultas y que me cuentes qué considerás un buen cliente. Construir, probar y dejarlo andando corre por mi cuenta.

¿Y si más adelante quiero dejarlo?

El mantenimiento es mensual y sin permanencia. Si en algún momento deja de tener sentido, lo cortás y listo. No firmás nada que te ate.

Empezá por el diagnóstico. Gratis, sin compromiso.

Una llamada de 30 minutos. Te muestro dónde estás perdiendo consultas hoy y qué se puede automatizar primero. Si no hay nada que hacer, te lo digo.

Agendá tu diagnóstico

Respondo yo, no un asistente.